Cuando una amiga me habló sobre esta ley me pareció muy interesante y novedoso. Es por ello que también quiero comentarles a ustedes sobre la misma.
Básicamente la ley de atracción se refiere al hecho de que nosotros atraemos a nuestra vida todo aquello que construímos con nuestros pensamientos y que también verbalizamos. Por lo tanto, lo que somos ahora y en donde estamos es el resultado de lo que nosotros hemos atraído con nuestra forma de pensar y hablar. De tal manera, que si pensamos en enfermedad eso atraeremos a nuestra vida, si hablamos de calamidades algún rato se materializarán, si hablamos de deudas más deudas tendremos. La clave para superar esto se halla en programar nuestra mente para pensar en positivo y visualizar lo que deseamos.
Podemos empezar escribiendo lo que queremos conseguir en nuestra vida, hecho esto podemos elaborar un collage para visualizar lo que hemos escrito y dedicar diariamente unos minutos para observar y focalizar nuestra atención y pensamiento en lo que henmos colocado en el collage. Luego de hacer esto es importante agradecer dando por hecho que lo que queremos ya se nos ha sido concedido. Poco a poco veremos como este pensamiento empieza a traer prosperidad en todos los ámbitos de nuestra vida.
El Internet es una de las tecnologías de la comunicación que ha tenido una gran acogida en la sociedad actual. A través de este medio se abren nuevas vías y espacios de información y diálogo entre las personas, que si bien generan una amalgama de posibilidades y vivencias, también se convierte en un gran potencial en cuanto a los problemas que puede generar, debido sobre todo a la falta de control sobre su contenido. Si bien, el Internet posibilita que las personas puedan expresar sus ideas y su arte, tampoco se puede permitir que se convierta en un medio nosivo que difunda información escrita como audiovisual que afecte la integridad de las personas y especialmente de los adolescentes que son los que más facilidades de acceso tienen a este medio. Lamentablemente nadie controla la información que se distribuye y todos nos encontramos indefensos ante esa falta, particularmente los jóvenes, cuya personalidad está en formación y no poseen el suficiente criterio para discernir adecuadamente lo que les llega por este medio.
En cuanto a la libertad, si bien Internet es un símbolo de la libertad de expresión, en el que cada persona puede si lo desea contar con su propio medio de comunicación y difundir a través de este lo que desea, el hecho de quye difunda información en algunos caso nosiva, si bien es penado, el problema radica en que no se puede controlar a quien comete los delitos y obtener pruebas de que fueron cometidos.
Los problemas que plantea el uso de Internet nos conducen a la necesidad de una educación en valores, en la que la respònsabilidad y el respeto se conviertan en nuestros valores guías, que permitan que el Internet se convierta en un medio seguro para facilitar la información y la comunicación entre las personas.